Disquero
El nuevo disco de AC/DC es un dechado de elegancia. Reúne riffs plenos de exquisitez, tono épico, aire triunfal. Se titula Power Up.
Constituye madurez de estilo, refrendo de principios, consolidación de aspiraciones. Cumple con todos los requisitos para pasar a la posteridad.
Su carácter hímnico posee un encanto irresistible. Los coros asemejan masas de sonido. Acompañan melodías de la misma manera como una sección de alientos metal conduce las apoteosis de las partes de las cuerdas en una orquesta sinfónica.
Parecieran coros de tubas tenor, o tubas wagnerianas, cornos franceses, tubas y trombones, cuando en realidad se trata de las maneras clásicas de trazar euforias alrededor de la voz solista, en este caso el retorno de Brian Johnson.
De manera inequívoca, este álbum nuevo se conecta con uno de los discos clásicos de AC/DC: Back in Black, aquella grabación en homenaje a Bon Scott, el vocalista que dio personalidad y rumbo a la banda británico-australiana. Ahora el homenaje póstumo es para Malcolm Young.
Por cierto, el disco Power Up fue lanzado en Australia.
Escucharlo es un ejercicio de reafirmación.
La banda AC/DC es quizá la más poderosa en la historia de la cultura rock. Su longevidad está a prueba de las peores circunstancias. Ha sobrevivido a la muerte trágica de Bon Scott, su voz fundacional y sobre todo al deceso de su hacedor, Malcolm Young, a quien se deben la idea, el concepto, los principios estéticos y todo el andamiaje de esta poderosa maquinaria de hacer rock.
Lo que ha construido AC/DC en sus 53 años de existencia es un bien cultural de la humanidad.
Este 2026 celebramos los 50 años de dos de sus álbumes........
