Nosotros ya no somos los mismos

Todos éramos amigos, aunque unos más que otros. Recuerdo al maestro y espléndido poeta Raymundo Ramos y a su siempre escudero Alfredo Bonfil Pinto, líder permanente de cuanto altercado surgía en la UNAM.

Mateo, un compañero médico, nos convocó y con una seriedad nada usual nos hizo una crónica de lo que realmente estaba sucediendo en Cuba. Lo hizo tan sencillo, pero también tan emotivo, que la unánime respuesta de los asistentes fue organizar la movilización inmediata y hacer de la defensa de Cuba una causa nacional.

Obviamente teníamos que estudiar y diseñar la contra propaganda de la campaña que llevaba meses machacando con una sola consigna: “Escoge entre el camino que por siempre has llevado, el de tus padres y toda tu familia, la que quieres para tus hijos. La otra es ir en contra de todo lo vivido como personas y como país. No le niegues un........

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