Imperialismo y guerra

Para arribar al imperialismo hegemónico, fase superior del capitalismo, se requiere contar con varios requisitos. El más importante de ellos se refiere al apoyo de un ejército que sostenga esas ambiciones. Pero con sólo esto no se puede llegar tan lejos. Es preciso que se tengan, también, otras condicionantes: una economía poderosa que, con afinados mecanismos financieros globales, rellene renglones económicos ante un extenso y diversificado mercado. Éste se debe apoyar en tecnologías productivas que lo hagan eficiente. 

Si se cuenta, además, con una red de medios de comunicación, que alcancen a cubrir audiencias diversas, al menos, en parte sustantiva de sus intereses de dominio, entonces se puede completar el cuadro indispensable y necesario. Las combinaciones de tales requisitos varían según sean los distintos casos de la clientela a someter. 

Se pueden agregar, para completar tan serios y exigentes ribetes de poder, influjos culturales o ideológicos que faciliten el dominio buscado. El supremacismo étnico ha estado, en todos los casos del pasado y actuales, como sustrato activo. 

A últimas fechas, y tratándose de una nación como Estados Unidos de América, que ha sido potencia por más de un siglo, su caso es digno de mayor........

© La Jornada