Geografía y poder |
El embrollo de la guerra en Irán provoca un fuerte impacto adverso en la economía, derivado en principio de las consecuencias que tiene sobre la estructura petrolera de ese país y del resto de los productores de Medio Oriente. Durante semanas, se han señalado estas repercusiones y, a medida que se ha instalado una especie de impasse militar, la situación alcanza un estado de mayor riesgo. Buena parte está condicionada por el cierre del estrecho de Ormuz y la interrupción del abasto de petróleo crudo, gas natural licuado, fertilizantes y otros productos.
Ormuz ha estado cerrado desde marzo, y se ha bloqueado el transporte de alrededor de 20 por ciento del petróleo del mundo, una cuarta parte del gas natural y también de diésel y turbosina. La situación se extiende al abasto de minerales y productos químicos industriales. Se estima que está afectada la mitad del comercio marítimo de sulfuro para baterías, así como el azufre para fertilizantes, además del tránsito de aluminio y óxido de aluminio que provienen de la región del golfo Pérsico. Lo mismo pasa con diversos productos agrícolas (trigo, aceite de soya y leche en polvo descremada) y con el metanol, utilizado para fabricar productos químicos para resinas, revestimientos y........