Futuro anterior

Fortuna, la diosa romana de la suerte y el destino. De naturaleza impredecible. Representada, entre otras formas, por la rueda de la fortuna, que gira a la manera de las alzas y bajas de la vida humana. 

Favorita hoy entre los inversionistas, en pleno auge de la conformación de la industria de la inteligencia artificial. También, de modo simultáneo, en otras formas de presagio asociado siempre con el dinero, como es el caso del célebre bitcóin. 

Tiene hoy la diosa sus templos en las bolsas de valores y los mercados de deuda, en las plataformas de criptomonedas. Donde se mueven las fuerzas del azar en la forma de corrientes ya no millonarias, sino billonarias y hasta de trillones de dólares, que van acaparando las diversas empresas tecnológicas que empujan a la industria, en una fase de creciente competencia por no atrasarse y asegurar posiciones de control. Lo que pase después tenderá a otro punto de dominio del mercado, uno más cercano del oligopolio y con espacios de control monopólico; como ocurre ya en el sector con las llamadas Siete Magníficas. 

En un reciente artículo de Santiago Millán en El País se expone que OpenAI, una de las compañías líderes del sector, necesita más recursos y se ha anunciado que busca........

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