Empleo
El efecto de la introducción de la tecnología sobre el empleo ha sido una cuestión central en la economía desde que se planteó a principios del siglo XIX, de modo sobresaliente, en los Principios de economía política y tributación del célebre economista británico David Ricardo.
En la tercera edición de su libro del año 1821, Ricardo modificó su postura inicial al respecto e incluyó un capítulo titulado de modo explícito: “Sobre la maquinaria”, en el que apuntó a la probabilidad de que el cambio técnico fuera muy perjudicial para los intereses de los trabajadores. Esto en plena Revolución Industrial y los cambios profundos que acarreó en la sociedad.
El proceso de transformación productiva provocada por la innovación tecnológica de las herramientas, las máquinas y los procesos de trabajo tiende expresamente al aumento de la eficiencia y la competitividad. El cambio tecnológico se presenta no sólo en las alteraciones de los modos de trabajo, sino en las formas del desplazamiento que provoca en el empleo. Esto tiende a convertir al desempleo en un rasgo estructural, distinto de aquel derivado de las fluctuaciones cíclicas de la producción, o bien, por las crisis económicas.
Keynes advirtió en 1930 que “estamos afectados por una nueva enfermedad” llamada desempleo tecnológico. Los avances ahorradores de empleo “aventajan........
