Las artes perdidas |
Se ha puesto otra vez en el tapete hacer un balance de la época colonial, con la intempestiva visita de la señora Díaz Ayuso, verdadera hincha pelotas, que vino a plantar una pica en el Zócalo, defendiendo, nada más y nada menos, que a Hernán Cortés.
Todo tiene un devenir, hay artes y oficios que se pierden, otros que perduran y muchos más que se transforman. Las razones pueden ser diversas, unas se exterminan, otras se prohíben, otras se fomentan, unas más se transforman, evolucionan.
Un arte del que se habla y conoce muy poco es el del tatuaje y las escarificaciones, tremendamente popular entre la población autóctona de las Américas y que fue borrado del mapa, de manera fulminante.
Toda la cerámica prehispánica da muestra de una gran tradición, variedad y técnicas del tatuaje en diferentes etnias y culturas americanas.
Quizá el único lugar donde sobrevivió fue en las comunidades amazónicas, donde llegó muy tarde la Iglesia y la modernidad.
Además de las múltiples representaciones del tatuaje en la cerámica precolombina, hay numerosos ejemplos de momias con tatuajes, especialmente las del Perú, como las serpientes........