México SA
La “duda” que la presidenta Sheinbaum expresó el pasado lunes (“no creo que sea el presidente Trump quien ha encabezado esta ofensiva –contra México– en distintos temas”), ofendió a la Casa Blanca, y no por la interrogante en sí, sino por la falta de reconocimiento a su descarado injerencismo en los asuntos mexicanos. Por ello, de inmediato ordenó a su agente de la CIA, Ronald Johnson, que abriera su bocaza y provocara otro roce diplomático con las autoridades mexicanas.
Algunos pensarían que es mera casualidad la reacción de Washington y, por ende, de su agente de la CIA que despacha encubierto como embajador de Estados Unidos en nuestro país, pero no es así: el intervencionismo gringo, la presión diplomática a terceras naciones, robo de territorio, expoliación y, en síntesis, golpes de Estado y dictaduras a modo, han sido la constante (aquí, allá y acullá) desde que oficialmente se constituyó Estados Unidos, en 1776, con base en las 13 ex colonias fundacionales. En esos 250 años, sea por medio de meros representantes o de embajadores acreditados, ese es el caminito seguido.
Para el caso mexicano, en el pasado reciente no menos de cinco........
