México SA

Una de las primeras sacudidas económicas que provoca una guerra, máxime si se registra en una de las principales zonas productoras, es el enloquecido aumento de los precios internacionales de petróleo, y la artera agresión de Estados Unidos e Israel a Irán obviamente no es una excepción, pues en cuestión de días aquéllos se han incrementado en alrededor de 50 por ciento, y contando, lo que, si bien beneficia a unos cuantos países –México entre ellos–, descompone la de por sí frágil estabilidad internacional.

Para dar gusto al genocida Bibi Netanyahu, y pasándose por el arco del triunfo el derecho internacional, en uno de sus clásicos arranques delirantes ( fuck) Trump inició una guerra contra Irán sin motivo alguno (sólo por indicaciones de su yerno, el esperpéntico Jared Kushner). No midió las consecuencias de su locura ni evaluó la capacidad de respuesta de la nación agredida. Se metió en su propio laberinto y no sabe cómo salir. Como bien subrayan los corresponsales de La Jornada en Estados Unidos (David Brooks y Jim Cason), esta decisión “podría marcar el inicio del fin de su presidencia” (y de paso la del mandato del genocida........

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