México SA
Ayer, la presidenta Claudia Sheinbaum conversó telefónicamente con el esperpéntico personaje que despacha en la Oficina Oval y, tras concluir esa plática, divulgó que “no está sobre la mesa” una probable intervención militar estadunidense en territorio nacional con el pretexto de “atacar por tierra” a los cárteles de la droga, porque ellos “están controlando México” (Trump dixit). Sin duda, el anuncio de la mandataria relaja el ambiente de hostilidad que día tras día alimenta el personaje que no tiene “límite moral”. Qué bueno, pues.
Sin embargo, de inmediato surge la pregunta: ¿hasta cuándo esa amenaza “no estará sobre la mesa”?, porque la presión, la amenaza y la obstinación de invadir territorio mexicano (como el de otras naciones) es permanente y su intensidad sólo depende del estado de ánimo con el que Trump despierte, el nivel de histeria que maneje, su almacén de fobias, su incontrolable arrebato y megalomanía, sus ataques de ira, su evidente negativa a respetar la soberanía de terceras naciones y el derecho internacional y, desde luego, el avance de las investigaciones sobre el caso Epstein, entre tantas otras manifestaciones de su avanzada enfermedad mental.
Por eso, el “compromiso” de Trump (no........
