Cuatro virtuosos / un cuarteto - Jazz
Eso de utilizar la palabra virtuosismo a las primeras de cambio es un verdadero riesgo, por decir lo menos (igual puede ser una barbaridad o una blasfemia). Tocar muy rápido no te convierte en un Charlie Parker y una muy correcta técnica instrumental no te convierte en un virtuoso. Además de las buenas herramientas, se necesitan buenas dosis de poder de expresión. Sólo para empezar.
No sólo se trata de aventar las entrañas por delante (que por momentos puede ser válido), o de exprimir lentamente el corazón, o de racionalizar cada una de tus líneas. La pasión etrusca, la romanza o la intelectualidad no bastan por sí solas. Se necesita invocar el alma humana. La elocuencia en tu andar. Los arrebatos en contubernio con los silencios. La delicadeza de una hecatombe.
Se necesita la pureza de un jazz que nunca deja de reinventarse a sí mismo y a todas y cada uno de sus líneas. Esos son los aromas de la bendita locura del jazz. Y nunca son los mismos.
El próximo 12 de septiembre, a las siete de la noche, se reunirán cuatro virtuosos para ofrecer un concierto irrepetible. La cita es en la Fundación Sebastián (Patriotismo 304, San Pedro de Los Pinos).
Éstos son algunos........
