Transición energética ante crisis global

En lo que va del siglo, hemos sido testigos de varios cambios muy importantes en el mundo, así como innovaciones que han revolucionado nuestras costumbres y estilo de vida.

Algunos ejemplos: la expansión y comercialización de Internet a escala mundial, la invención de los celulares inteligentes (smartphones), dispositivos móviles y computadoras portátiles con mayor capacidad, entre otros cientos más de artículos de uso “casi permanente” que requieren de electricidad. 

Sin dejar a un lado a las diferentes industrias que al igual requieren de energía eléctrica e incluso de quema de combustibles. 

La problemática más grave que dichos instrumentos han generado para generar energía es la peor crisis ambiental de los tiempos recientes, y éstos nos han demostrado que debemos tomar muy en serio la opción de ir cambiando a nuevas fuentes de energías conocidas como limpias, o menos tóxicas y, sobre todo, renovables. 

Una de las indicaciones es no retroceder en el rechazo a técnicas nocivas para extraer hidrocarburos, como el, supuestamente, inofensivo fracking, o fractura hidráulica. 

Ya sabemos que las empresas privadas, nacionales y extranjeras, presionan a los gobiernos para que simpaticen con este método –mundialmente rechazado– y prohibido en aquellos países que no comprometen su conciencia por la voracidad a fin de aumentar las ganancias, especialmente de las empresas interesadas. 

La sociedad debemos participar........

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