¡Alto el fuego!
Ya vimos que no es posible detener la locura presidencial republicana. Sin leyes, sin normas, sin un ápice de sentido común ni moral, Trump hace de las suyas. Ha dispuesto quitarle la vida a cualquier persona, no importa la edad, religión o situación económica. Lo único que importa es intentar tapar con un dedo el sol gigante que cae sobre de él y su gobierno genocida. El jefe de la Casa Blanca se ha convertido en jefe del cártel más grande del mundo.
Las amenazas ya no son eso; ha pasado con gran impunidad a los hechos, actuación que no se había visto en años. Lo ha demostrado al apoyar al ministro de la muerte, Benjamín Netanyahu, creando un comando de delincuentes a prueba de cualquier ley o con el ICE persiguiendo a gente inocente que su único crimen es trabajar y mantener a su familia.
El asalto a la República Bolivariana de Venezuela, aunque fue ampliamente anunciado, nos ha dejado sin palabras. Muy bien por la presidenta a cargo, la maestra Delcy Rodríguez. Su discurso de toma de protesta ha sido un verdadero llamado a la congruencia humana, a la dignidad y al regreso a la razón.
¡Que viva PDVSA! ¡Que vivan los trabajadores de los hidrocarburos! Son más que frases. Son el emotivo y........
