Occidente en Ucrania, entre el negocio de Trump y la beligerancia de Rutte & Co |
Cuando se supo la semana pasada que el CEO de BlackRock, Larry Fink, se sentó (junto con el secretario del Tesoro Scott Bessent y Jared Kushner, el yerno de Trump) en la mesa de negociación entre EEUU y Ucrania, las apuestas de la iniciativa diplomática estadounidense para resolver el conflicto entre Moscú y Kiev se hicieron más claras.
Las negociaciones no son solo sobre seguridad y fronteras, sino sobre negocios, y no solo Rusia y Ucrania, sino también EEUU y sus aliados europeos, están en frentes opuestos.
El contraste no es nuevo. Ya en 2022, el German Marshall Fund (un grupo de expertos estadounidense con sede en Washington y oficinas en capitales europeas como Berlín, Bruselas, París, Varsovia y Bucarest) había elaborado un documento estratégico en colaboración con varias agencias gubernamentales de EEUU, en el que se afirmaba que el liderazgo de la reconstrucción no podía ser garantizado por la Comisión Europea porque "carece del peso político y financiero necesario".
En noviembre del mismo año, el presidente del régimen ucraniano, Volodymyr Zelensky, firmó un memorando de entendimiento con el gigante financiero estadounidense BlackRock para definir una "hoja de ruta" para la reconstrucción del país.
Ucrania en venta
Después del golpe del Maidan de 2014, las reformas ucranianas buscadas por el Fondo Monetario Internacional habían allanado el camino para el capital estadounidense en los sectores agrícola y de materias primas.
La agroindustria estadounidense, desde Cargill hasta Monsanto, había asegurado contratos lucrativos en un país que se encontraba entre los principales exportadores mundiales de trigo y maíz.
Los programas para la digitalización de Ucrania, lanzados en colaboración con el Foro Económico Mundial (WEF), habían determinado la llegada de los gigantes de la Big Tech, desde Apple hasta Microsoft.
BlackRock controla, directa o indirectamente, acciones significativas de muchas de estas compañías, así como paquetes de capital sustanciales de las principales industrias del sector de defensa estadounidense - Lockheed Martin, RTX (anteriormente Raytheon), Northrop Grumman - que han obtenido enormes ganancias del conflicto ucraniano.
Después de perder la........