El alto el fuego en el Líbano supone una derrota estratégica histórica para Israel |
El jueves 16 de abril de 2026 Trump fue quien anunció un alto el fuego en el Líbano, pero la realidad cuenta una historia muy diferente. El alto el fuego no fue fruto de la diplomacia estadounidense ni de un cálculo estratégico israelí. Se impuso, en gran medida como resultado de la presión sostenida de Irán.
Washington, Tel Aviv y sus aliados --incluidos algunos dentro del propio Líbano-- seguirán negando esta realidad. Reconocer el papel de Irán significaría admitir que se ha sentado un precedente histórico: por primera vez, las fuerzas que se oponen a EEUU e Israel han logrado imponer condiciones a ambos.
No se trata de un acontecimiento menor. Es una ruptura estratégica. Pero no es el único cambio fundamental que se está produciendo: el propio enfoque de Israel respecto a la guerra y la diplomacia está cambiando.
Tras fracasar en su intento de asegurar la victoria mediante una violencia abrumadora, el régimen de Netanyahu recurre cada vez más a la diplomacia coercitiva para imponer resultados políticos.
En las últimas dos o tres décadas, esta estrategia israelí se ha vuelto inequívocamente clara: lograr mediante la diplomacia lo que no ha conseguido imponer en el campo de batalla.
La «diplomacia» como guerra
La «diplomacia» israelí no se ajusta al significado convencional del término. No implica una negociación entre iguales, ni una búsqueda genuina de la paz. Más bien, es una diplomacia fusionada con la violencia: asesinatos, asedios, bloqueos, coacción política y la manipulación sistemática de las divisiones internas dentro de las sociedades opuestas. Es la diplomacia como una prolongación de la guerra por otros medios.
Del mismo modo, la concepción que tiene Israel del «campo de batalla» es radicalmente diferente. Los ataques deliberados contra civiles e infraestructuras civiles no son accidentales, ni se trata simplemente de «daños colaterales»; son un elemento central de la propia estrategia.
En ningún lugar queda esto más claro que en Gaza. A raíz del genocidio que se está llevando a cabo, amplias zonas de Gaza han quedado reducidas a escombros, y las estimaciones indican que se ha destruido alrededor del 90% de todo el territorio de Gaza. Según el Ministerio de Salud de Gaza, las mujeres y los niños representan sistemáticamente alrededor del 70% de todas las víctimas de Gaza.
Esto no es daño colateral. Es la destrucción deliberada de una población civil, un acto de genocidio diseñado........