Paciencia (o debilidad) rusa, implicación europea |
Últimamente se recrudecen los ataques ucranianos a Rusia. Entre el 9 y el 15 de marzo seis regiones del país, incluidas las de Moscú y Leningrado, así como la Rusia meridional, la ribera del Volga, Cáucaso del norte y la región noroccidental, fueron atacadas con drones. En marzo Ucrania ha atacado las tres principales infraestructuras exportadoras de crudo ruso, los puertos de Novorosisk en el Mar Negro, y Primorsk y Ust-Luga en el Báltico. Estos ataques han mermado alrededor del 40% la capacidad exportadora rusa de petróleo mediante buques (la de oleoductos permanece intacta), según una estimación de la agencia Reuters, que no ofrece una estimación sobre la duración de tal merma.
Se suceden también los ataques a buques mercantes rusos, o buques extranjeros que transportan materias primas rusas. Desde el 8 de enero se contabilizan nueve casos conocidos de ataques con drones, detenciones o inspecciones de esos barcos, todas ellas ilegales y consideradas actos de piratería.
Los medios de comunicación europeos informan muy poco sobre víctimas civiles rusas en estos ataques, por lo menos en comparación con los efectos de los ataques rusos a instalaciones militares ucranianas, pero en Rusia el flujo informativo a este respecto es extenso y diario. En la última semana de marzo se han contabilizado 133 civiles muertos en Rusia en ataques ucranianos. Es opinión común entre los analistas y comentaristas rusos que todos esos ataques se están realizando con la complicidad y a veces en estrecha........