Michael Hudson: ¿Es verdad que Xi cambió a Irán por Taiwán?

Michael Hudson es un economista estadounidense que es profesor de Economía en la Universidad de Misuri, en Kansas City, e investigador en el Levy Economics Institute en el Bard College, exanalista de Wall Street, consultor político, comentarista y periodista. Contribuye al The Hudson Report con un informe semanal económico y de noticias financieras producido por Left Out. Lo entrevista Ali Alizadeh, un comentarista político iraní afincado en Londres.

Ali Alizadeh (AA): El comunicado estadounidense sobre la reunión entre Trump y Xi afirma que Xi aceptó explícitamente que el estrecho de Ormuz debe permanecer abierto, que no debe haber peajes, que China se opone a la militarización del estrecho, que China comprará más petróleo estadounidense para reducir su dependencia de Ormuz, y que Irán nunca debe tener un arma nuclear. El comunicado chino no mencionaba casi nada de esto. Sólo decía que los dos líderes intercambiaron opiniones sobre Oriente Medio. Mientras tanto, Xi Jinping aparentemente gastó su capital político en Taiwán.

Por ello, los iraníes que vieron eso aquella noche se preguntan: ¿acaba de cambiar Xi Jinping a Irán por Taiwán? ¿Nos ha traicionado nuestro socio estratégico más importante en el Gran Salón del Pueblo mientras nuestras costas están bloqueadas? ¿Qué ha pasado realmente en Pekín?

Michael Hudson (MH): Si has escuchado a Trump y a los informes estadounidenses sobre anteriores negociaciones con Irán y con otros países, siempre hay dos versiones. Está la versión estadounidense, que siempre dice lo mismo: la otra parte ha aceptado rendirse totalmente a todo lo que EEUU ha pedido. Luego llega esa otra parte, que dice: no, no hemos dicho nada de eso. Pero casi no aparece en los medios.

Así que no sólo estamos ante una traducción de idiomas, sino ante una traducción del significado de las palabras. ¿Qué significa que el estrecho de Ormuz esté abierto? Desde el punto de vista de China, significa que habrá continuidad en el comercio --que todos los países, los países árabes de la OPEP e Irán, podrán enviar sus barcos a través del estrecho y continuar su viaje por el océano Índico, hacia el este, a China o a cualquier otro lugar de Asia.

Eso es precisamente lo que ha ocurrido en los últimos días. Los barcos chinos han transitado libremente por el estrecho de Ormuz. Han pagado los peajes que Irán considera una condición indispensable para cualquier acuerdo, dado que Irán ha sido atacado injustamente, en violación de las normas de guerra del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y las normas de las relaciones internacionales. Según estas normas, Irán tiene derecho a recibir reparaciones. Sin embargo, las Naciones Unidas carecen de sistema de ejecución. No cuentan con un equivalente a una comisión de los Juicios de Núremberg. No tienen jueces que puedan hacer cumplir las reparaciones. Por lo tanto, Irán ha ideado una forma pragmática de obtener estas reparaciones: imponer peajes a todos los barcos que transitan por el estrecho.

Irán ha discutido y explicado esto con gran claridad, y otros países han aceptado estas normas. Y el problema no se limita sólo al estrecho de Ormuz. ¿Qué sucede cuando los barcos salen del estrecho y se adentran en alta mar? EEUU ha estado confiscando buques iraníes o amenazando con hacerlo. La mayoría de los barcos que logran cruzar el estrecho de Ormuz han sido obligados a regresar y detenerse. Irán ha declarado: «Enviaremos tantos que algunos lograrán pasar, porque EEUU no tiene una armada lo suficientemente grande como para impedirlo todo». Sin embargo, EEUU no sólo bloquea el estrecho de Ormuz, sino también el océano que lo rodea. Irán ha intentado enviar sus buques muy cerca de la costa pakistaní, manteniéndose dentro de aguas pakistaníes y navegando por esa zona.

Pero obviamente, desde el punto de vista de Irán, y creo que también desde el de China, esto supone la apertura del estrecho de Ormuz. Fue Trump quien elaboró su lista de deseos. Y su lista de deseos es, por supuesto, que Irán no cobre ningún peaje, entre otras cosas. Pero esa es una de las líneas rojas de Irán. Creo que Irán ha aprendido de la experiencia de Rusia en Ucrania: que no se anuncia una línea roja para luego no hacerla cumplir. Rusia ha anunciado sus líneas rojas sobre lo que los países de la OTAN pueden hacer en apoyo de Ucrania, una y otra vez, y la OTAN simplemente las ha ignorado. Irán ha dicho: no vamos a permitir que EEUU, Israel y sus aliados nos sigan presionando con tácticas de salami, poco a poco. Una línea roja es una línea roja.

Así que cuando terminó la conferencia, se leyó el informe chino sobre lo sucedido. No hubo un informe conjunto consensuado; rara vez lo hay en estos casos. Siempre está el informe estadounidense para la prensa y los votantes, que afirma que Trump ha obtenido una victoria aplastante y ha perjudicado a otros países en beneficio de EEUU. Y luego está la otra parte, que dice que todo esto es una fantasía y que se han mantenido firmes en su postura. Así que conviene esperar a que se publiquen los informes chinos y a la posterior conversación con los diplomáticos chinos.

AA: Sin embargo, para algunos, el mero hecho de que Trump visite China, que Xi Jinping le dé la bienvenida y que --aparte de la insistencia de China en Taiwán-- los chinos estén abiertos a la flexibilidad y digan que desean una buena asociación, resulta preocupante. Para muchos, la multipolaridad se imaginaba como otra Guerra Fría. Tú fuiste uno de los primeros en escribir sobre multipolaridad. ¿Puedes explicar en qué se diferencia China de la Unión Soviética y por qué China insiste en reducir las tensiones con EEUU y evitar la confrontación militar?

MH: Todos los países del mundo, excepto EEUU, Israel, Alemania, Inglaterra y Francia, quieren reducir las tensiones. Por supuesto, los países anfitriones que no se encuentran entre estas naciones beligerantes dirán que todos queremos ser socios en la paz mundial. Intentan apelar a la razón: esta es una manera razonable de resolver las cosas.

Cuando dicen «somos socios», en realidad están estableciendo los principios del comercio internacional, la inversión internacional, la banca internacional y el gasto militar. Si uno forma parte de esta alianza --es decir, si está de acuerdo con estos principios--, perfecto. Pero si no está de acuerdo con estos principios, lamentamos informarle que no forma parte de esta alianza.

Así que, cuando China y Rusia se refieren a sus enemigos como «nuestros socios», como lo han hecho repetidamente, no están actuando como si fueran a contraatacar de forma agresiva. Esa no es la manera asiática de negociar. No se dice: «Nosotros contraatacaremos, ustedes contraataquen y nosotros contraatacaremos». Esa no es la manera de encontrar una solución. Por supuesto que están dispuestos a luchar. Pero dicen: «¿Por qué no tenemos un diálogo pacífico y lógico? Este es el tipo de estabilidad mundial que vamos a crear».

EEUU no desea estabilidad en el mundo, porque estabilidad significa mantener el statu quo. EEUU ha perdido progresivamente lo que solía ser el Imperio estadounidense. Ha perdido su superávit comercial y de balanza de pagos. Ha perdido su dominio industrial. Ha perdido su dominio financiero del dólar. Ahora es un gran deudor. Lo ha estado perdiendo casi todo. Por eso, la Estrategia de Seguridad Nacional de EEUU declaró, en esencia: ya no vamos a apoyar el tipo de mundo unificado de igualdad, multipolaridad, libre comercio y libre inversión que defendíamos en 1945, cuando teníamos todo el poder, cuando poseíamos la mayor parte del oro del mundo, cuando teníamos la capacidad manufacturera e industrial para ayudar a Europa a sobrevivir. Ya no contamos con eso.

El único recurso que EEUU tiene ahora para afrontar la dinámica cambiante del mundo es la capacidad de perjudicar a otros países. Puede decir: podemos interrumpir su comercio. Trump puede imponer aranceles para impedir su acceso al mercado estadounidense. Eso, por supuesto, molestará a sus exportadores y provocará el caos. Pero si aceptan la visión del mundo de EEUU --si aceptan no comerciar con Rusia, no comerciar con Irán, no permitir la inversión china en su país-- si nos obedecen y se convierten en nuestros satélites políticos y económicos, entonces podrán acceder al mercado estadounidense. De lo contrario, vamos a perturbar su situación.

Trump ha dicho repetidamente que, si bloquear el comercio con los países árabes de la OPEP y con Irán crea una depresión mundial, que eso beneficiará a EEUU, porque, según él, EEUU es autosuficiente en petróleo. Y en este momento, EEUU está haciendo su agosto con el aumento de los precios mundiales del petróleo. Las compañías estadounidenses venden petróleo y gas estadounidenses de precio bajo a precios mundiales, no a precios bajos en EEUU. Sus ganancias aumentan, sus acciones suben y se benefician de todo esto.

Para Trump, EEUU gana cuando el resto del mundo entra en crisis, tal como sucedió en 1998 durante la crisis monetaria asiática, cuando las monedas asiáticas, a........

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