Hubo tiempos peores y hombres mejores
Para los marcados, los que estamos de forma irremediable al otro lado del muro que Sánchez construyó, donde hay mucha fuerza de voluntad, elogioso trabajo, capacidad de resistencia y la firme determinación de oponerse al autócrata.
Entre talentos y egos hay que decir que no nos demos demasiada importancia si un vídeo tiene una excelente recepción, si ponemos a rabiar a los mermados en alguna intervención (siempre rabian, son como ovejas bípedas), si nos amenazan infraseres ágrafos por redes en el ruin parapeto del anonimato, si alguien nos felicita de forma entusiasta por un artículo, o si por la calle una señora nos para y nos dice que le gustamos mucho para su nieta.
Es verdad que llevamos años dando la cara, a riesgo de que nos la partan, en la oposición cívica pero activa, al Gobierno más abyecto y miserable que ha conocido nuestra democracia. Es verdad que en frente se amontona una peligrosa mezcla de maldad y estupidez, crimen e inmundicia, causas demenciales dispuestas a ser defendidas por cualquier energúmeno con la misma capacidad de diálogo que un pobre jumento, adueñándose de la voluntad de los débiles.
Es verdad que estamos en minoría absoluta frente a la parasitación de todas las instituciones del Estado, los medios de comunicación y su obsceno rodillo mediático, y el chantaje continuo de los identitarismos de aldea, la antiEspaña cabestra de toda la vida pero con un barniz de progresismo.
Pero hombres y mujeres mejores que nosotros pelearon y defendieron sus ideas en épocas más peligrosas, con más coraje, más vehemencia y más riesgo, perdiendo incluso la vida, como les ocurrió a los héroes que sabían que los podían matar los........
