Eutanasia de Estado |
La reciente muerte de Noelia, ocurrida a las puertas de la Semana Santa, nos ha dejado una inevitable sensación de fracaso colectivo. Esa chica, sin conocerla, terminó siendo un poco parte de la familia de cada uno; la veíamos tan frágil y vulnerable, tan rota por la maldad y la crueldad ajenas, que nos hubiera gustado abrazarla y protegerla. Y rezamos hasta el último momento creyendo que sería posible detener la espiral de locura que acabó empujándola a la tumba con sólo 25 años. Nadie debería morirse a esa edad. Y menos aún por una inyección letal administrada por el Estado.
Algunos pensamos que el Estado debe ser asistencial. Y que, en los casos en que no lo es, la razón de su existencia termina siendo discutible. El Estado tiene la obligación de proteger las vidas de los habitantes de una nación; de ofrecernos seguridad en las calles, las........