El despertar de la ira

Es digna de estudio la reacción que se produce siempre en los pilares del sistema (políticos mendaces, sus medios subvencionados y los tontos útiles) cuando hay una respuesta airada por parte de los españoles o europeos tras un ataque de «los de siempre»: los que no comen jamón. Esa hiperventilación sistémica que amenaza alipori, ahora ya veraniego, es el primer síntoma exigible a todo el que se considere un demócrata fetén, que ya saben ustedes que es el título más elevado al que se puede aspirar en nuestro tiempo. Quien no sufra de sofocos intrauterinos o prostáticos al ver una reacción contundente de los nuestros, es un faccioso repugnante. Y punto.

En Belfast, sin embargo, se ve que a los vecinos se la viene trayendo más bien floja lo que digan los gobernantes y sus periódicos, y se han echado a las calles para responder «comme il faut» al intento de decapitación de un hombre de 40 años, Stephen Ogilvie, a manos de un sudanés que nunca debió entrar en Irlanda del Norte. Llevaban tiempo aguantando y callando, aunque no tanto como aquí , donde nos hemos hecho pastueños en el último medio........

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