Caer y levantarse

Es tan triste y decadente nuestra amada España hoy (por culpa del bipartidismo y sus barraganas) que enseguida nos ilusionamos con los seres humanos especiales. Nos ha pasado con León XIV que, además de ser Papa, nos ha parecido un hombre cariñoso y cercano, en notorio contraste con su antecesor y, desde luego, con el paisaje habitual de capullos que nos rodean. A Prevost le dejaríamos las llaves de nuestro coche. Porque la buena gente, que siempre ha conquistado los corazones, hoy nos parece un verdadero regalo divino. 

Uno de los tipos que se ha ganado en tiempo récord la admiración y el cariño de los españoles es Ilia Topuria. Uno de esos duros que te cae bien porque sabes que a ti no te va a pegar. Y porque en esto de las artes marciales, donde antaño ganaban siempre los chinos, ahora España es capaz de campeonar, que diría un argentino. El español de origen georgiano........

© La Gaceta