Un ayatolá liberal |
El término «neocon» designa a los neoconservadores norteamericanos y, por extensión, a los que han recibido su influjo. El prefijo neo no hace referencia a que inventaran un conservadurismo nuevo, sino a que todos ellos venían de la izquierda (los «liberals», que dicen allí). Se trata, pues, de conversos, del mismo modo que los judíos conversos de nuestros siglos XIV y XV eran «cristianos nuevos». Desde el punto de vista intelectual, el fenómeno neocon fue muy importante en los años 70 y 80, y basta pensar en nombres tan relevantes como Kristol, Bell o Podhoretz. Nadie negará la importancia de su crítica a la hegemonía cultural de la izquierda, que realmente marcó una época. Pero al tratarse de conversos, la escuela llevó consigo los rasgos habituales de todos los conversos de todos los tiempos, empezando por la convicción mesiánica de la propia superioridad y, en consecuencia, de la legitimidad de aniquilar al contrario, percibido como el Mal. Eso se vio con mucha claridad cuando lo neocon se hizo carne, o sea, política práctica, en tiempos........