Un socio absolutamente fiable
«De Melilla a Nador hay un paseo/todos los días bajo yo/a ver la mora que tengo/a darle mi corazón/y a cantarle por flamenco». La copla, evocadora de tiempos coloniales, la cantó Camarón durante una juerga nocturna sevillana sobre un trasfondo de grillos y vasos chocantes. En algunas de sus idas y vueltas, el flamenco habla de legionarios. También, desde los setenta y de la mano de Smash, de Ketama. Nada de extraño hay en ello, pues el norte de África es parte de nuestra historia más reciente, la invasión de Ceuta ocurrida la semana pasada, y de la más remota. En aquellas tierras se urdió la traición de don Julián —don Urbano, según otros— a la que dio continuidad don Oppas. Establezca el lector los paralelismos que se le antojen.
La sorprendente aparición del Nuevo Mundo desvió los planes norteafricanos que elaboró Cisneros, consistentes en recuperar, restaurar, reconquistar, lo que había sido hispano. Cristiano, en suma. Aquella........
