Sin glúteos no hay paraíso

Escribir en un medio tiene su aquel. Un día te toca invocar a Hayek y al otro teorizar sobre tetas y culos. Aunque al final todo es lo mismo —el mercado, amigos— una es experta en poco, por lo que pido disculpas de antemano. Dicho lo cual, si en El Mundo y ABC algunas fueron capaces de tratar el asunto de la terapia de reemplazo hormonal de los Marines de Hegseth como si llevaran veinte años pasando consulta de endocrinología, creo estar capacitada para aportar mi granito de arena a la discreta conversación pública del verano sobre el topless y sus aledaños.

Reconozco, eso sí, que mi campo de estudio está geográficamente muy acotado. La muestra sociológica que manejo es seguramente escasa. Se limita a unos pocos kilómetros de litoral santanderino, onubense e ilicitano, junto con otras experiencias que no incluiré por asistemáticas. Coincido, sin embargo, con........

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