Preferencia internacional
Es curioso en cuántos aspectos de la vida humana, de la vida social, reina la paradoja. Así, por ejemplo, imagino de conocimiento general que pocas cosas hay tan estrechas y provincianas como el cosmopolitismo, hoy revendido, a modo de mercancía defectuosa, bajo el nombre de multiculturalidad.
Decía Chesterton, quién si no, que todos los seres pensantes somos dogmáticos, y que la única diferencia está entre los dogmáticos conscientes y los dogmáticos que no saben que lo son. De igual manera no hay admirador imparcial de las culturas y, sobre todo, adeptos indiferentes a todas ellas. Solo que el común concibe esas cosas en imágenes, y la imagen que se hace el superficial de la cultura se reduce al nuevo restaurante tailandés o a algún baile exótico, esa espuma de la cultura para turistas.
Pero nadie duda realmente de su verdadera cultura, aunque se trate de una postiza y........
