Manolo no va a levantarse
Una buena porción de los mensajes en la fachosfera mediática consiste en expresiones de desánimo exasperado, describir un nuevo desmán intolerable del gobierno seguido de la constatación desolada de que la gente lo soporta sin inmutarse. Variante final: «¿A qué espera la gente para levantarse?».
Pero la gente no se levanta. El pueblo no decide nada. El comunismo llegó a algo práctico cuando un militante marxista, Lenin, entendió que Marx se equivocaba, que el proletariado no se iba a levantar espontáneamente, que nunca lo ha hecho a lo largo de la historia. Así creó el utilísimo concepto de «vanguardia revolucionaria», que funcionó bastante bien hasta el día de hoy.
El pueblo es una maza, un arma, un instrumento en la lucha política. Llegado el momento, decide el resultado, pero nunca como protagonista, sólo como comparsa. Ni la Revolución Francesa ni la Revolución........
