What The Fav(or)

No sabe. No recuerda. No le consta. Lo desconoce. Un expresidente del Gobierno. Una caja fuerte repleta de interrogantes. José Luis Rodríguez Zapatero compareció ayer ante el juez de la Audiencia Nacional y dejó una de esas declaraciones que parecen escritas por un gabinete de crisis especializado en amnesia selectiva. A casi todo respondió igual: «no» o «no sé». Una estrategia defensiva tan vieja como eficaz. O al menos eso creen quienes la utilizan. El episodio tiene todos los ingredientes de una novela política española.

Una caja fuerte en Ferraz 35, sede del PSOE. Una secretaria que inicialmente asegura no disponer de la llave. Una llave que aparece poco después, justo cuando los agentes estaban a punto de buscar alternativas menos delicadas para acceder a su contenido. Milagros administrativos de última hora. Y dentro, una colección de objetos cuyo valor y procedencia han generado más preguntas que respuestas. Joyas, diamantes, zafiros, oro… y un reloj de esmeraldas que sí constaba en los registros correspondientes. El resto, según las informaciones conocidas, no figuraba donde debería figurar. A partir de ahí comenzó el habitual desfile de versiones. Primero una explicación. Después otra. Más tarde una matización. Finalmente una nueva teoría. La última apunta a regalos procedentes del rey Abdalá de Arabia Saudí. El problema no es tanto la versión como la velocidad con la que sustituye a la anterior. Un portavoz, Luis Arroyo, para olvidar. Pero el relato de las joyas, sea cual sea su versión definitiva, lo ha terminado comprando ya prácticamente todo el mundo, porque a fuerza de repetirlo........

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