Pólvora y animales, celebrar también es cuidar |
Diciembre, para muchos, es sinónimo de luces, comida, traguito, familia; para otros, un mes de pánico.
El pasado diciembre fue una muestra clara: pólvora por todos lados, detonaciones a cualquier hora y animales domésticos y silvestres viviendo una pesadilla. En mi casa, por ejemplo, una de mis perritas, La Mona, buscaba su escondite tras escuchar una papeleta a diez kilómetros.
Lo ideal, claro, sería no quemar pólvora: menos personas quemadas, menos contaminación, menos hospitales llenos, menos perros y gatos temblando debajo de las camas, desorientados, intentando huir de un enemigo invisible. Hace poco circuló en redes el video de un perrito con disfraz de Papá Noel que murió atropellado luego de salir despavorido por el ruido de la pólvora, el 24 de diciembre. Navidad,........