Cuando la ayuda es objeto de ataque: la decisión de Israel de prohibir a las organizaciones internacionales de socorro |
En una medida que entraña graves dimensiones políticas y humanitarias, las autoridades de ocupación israelíes notificaron a 37 organizaciones internacionales de socorro la suspensión de sus actividades en los territorios palestinos, en particular en la Franja de Gaza, a partir del 1 de enero de 2026. La decisión se adoptó bajo el pretexto de que dichas organizaciones no cumplían con nuevas normas impuestas por Israel, relacionadas con los procedimientos de registro y la presentación de información detallada sobre su personal.
Israel justificó las nuevas disposiciones alegando consideraciones de seguridad, sosteniendo que su objetivo es impedir que lo que describe como “entidades hostiles o que apoyan el terrorismo” operen en los territorios palestinos. Asimismo, precisó que acusaciones como socavar la “legitimidad de Israel”, respaldar acciones judiciales contra soldados del ejército israelí, negar el Holocausto o cuestionar los acontecimientos del 7 de octubre de 2023 constituyen motivos suficientes para la retirada de las licencias de las organizaciones.
La lista de organizaciones afectadas incluye instituciones internacionales de gran relevancia que constituyen el pilar del trabajo humanitario en Gaza y que operan en ámbitos vitales como la medicina de emergencia, la asistencia alimentaria, la protección de la infancia, el apoyo a las personas refugiadas y la prestación de servicios a personas con discapacidad, lo que convierte la decisión en un golpe directo a la ya frágil estructura humanitaria del enclave. Entre las organizaciones más destacadas se encuentran: Action Against Hunger, ActionAid, CARE, el Danish Refugee Council (DRC), Médicos Sin Fronteras, el Norwegian Refugee Council (NRC), Oxfam Novib, Première Urgence Internationale (PUI) y el International Rescue Committee (IRC).
Los objetivos reales detrás de la decisión israelí
Una lectura detenida de las posturas oficiales israelíes y del contexto político y de seguridad que rodea la decisión revela un conjunto de objetivos no declarados que trascienden el marco administrativo anunciado. En primer lugar, Israel busca imponer un mayor grado de control sobre el flujo de información y sobre la estructura humanitaria que opera en la Franja de Gaza, mediante la exigencia de listas detalladas del personal palestino y de las organizaciones asociadas, bajo el pretexto de prevenir lo que denomina “infiltración” o posibles vínculos con entidades que clasifica como terroristas.
En un plano paralelo, es probable que la prohibición del funcionamiento de las organizaciones internacionales reduzca la presencia de testigos internacionales independientes sobre el terreno, aquellos que documentan la situación humanitaria y las violaciones vinculadas al desarrollo de las........