Argentina. El mismo golpe, otra pantalla

Cincuenta años después, los tanques ya no salen a la calle. Salen los algoritmos. Y la cadena de causalidad, aunque más larga y más difusa, sigue teniendo los mismos dueños en el extremo más alejado.

Treinta mil desaparecidos no fue el costo del orden: fue el precio de la transferencia. El Plan de Reorganización Nacional no reorganizó sólo el Estado: reorganizó la propiedad, los precios relativos, la estructura de clases entera. José Alfredo Martínez de Hoz, el ministro que lo ejecutó, era abogado de multinacionales y amigo personal de Rockefeller. Bajo su gestión, la deuda externa pasó de 7800 a 45.000 millones de dólares en siete años. Ese dinero no se evaporó: se transfirió sistemáticamente desde el salario argentino hacia los acreedores de Nueva York.

El terror y la economía eran la misma política con dos brazos. El desaparecido era el militante que se oponía al ajuste. El torturador, el brazo del acreedor. La picana, el argumento con que se respondía a la huelga. Nombrar eso no es metáfora, es descripción precisa de una cadena de causalidad que los juicios documentaron con nombres, fechas y órdenes.

Cincuenta años después, los tanques ya no salen a la calle. Salen los algoritmos. Y la cadena de causalidad, aunque más larga y más difusa, sigue teniendo los mismos dueños en el extremo más alejado.

BlackRock, el mayor fondo de inversión del planeta, tiene participaciones significativas en Alphabet -Google-, Meta, Microsoft, Amazon, Apple y OpenAI. Junto con Vanguard, constituye simultáneamente el mayor o segundo mayor accionista de las cuatro grandes corporaciones tecnológicas y de los........

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