Fuerzas productivas y Programa de Transición
El Programa de Transición (en adelante PT) fue aprobado por el Congreso de fundación de la Cuarta Internacional, en 1938. Hasta hoy los trotskistas sostienen que, en lo esencial, es el programa adecuado para la era “de descomposición y agonía del capitalismo”. En notas anteriores hemos criticado la tesis basal del PT, a saber, que las fuerzas productivas, a nivel global, y tendencialmente, han dejado de crecer (los más “ortodoxos” remontan el estancamiento a 1914). En esta entrada mostramos que, si se elimina esta tesis, no se sostiene la lógica que recorre el PT. Comenzamos puntualizando las afirmaciones clave del PT.
Las fuerzas productivas dejaron de crecer
Afirma el PT: “La premisa económica de la revolución proletaria ha llegado hace mucho tiempo al punto más alto que le sea dado alcanzar bajo el capitalismo. Las fuerzas productivas han dejado de crecer. Las nuevas innovaciones y los nuevos progresos técnicos no conducen al acrecentamiento de la riqueza material”. (…)
“Las condiciones objetivas de la revolución socialista no solo están maduras sino que han empezado a descomponerse”. De ahí las referencias a la “putrefacción”, “descomposición” y “decadencia” del capitalismo. Incluso la política del New Deal de Roosevelt fracasaría.
A pesar de su importancia estas afirmaciones no se respaldan con datos ni se presenta justificación teórica (¿por qué a partir de 1914 el capitalismo ya no podía desarrollarse?). Tampoco se explica qué se entiende por putrefacción” y “descomposición” del capitalismo.
b. Reformas democráticas y conquistas obreras “serias”
Dado el estancamiento, el capitalismo ya no puede conceder reformas sociales “sistemáticas”, ni puede elevarse, de manera más o menos duradera, el nivel de vida de las masas. Dice el PT: “… cualquier reivindicación seria del proletariado y hasta cualquier reivindicación progresiva de la pequeña burguesía conducen inevitablemente más allá de los límites de la propiedad capitalista y el Estado burgués”. Las reivindicaciones parciales –o mínimas- de las masas “entran en conflicto con las tendencias destructivas y degradantes del capitalismo decadente…”. Las democracias burguesas serían reemplazadas por regímenes dictatoriales o fascistas.
Por lo tanto la división entre programa máximo y mínimo pierde sentido. En su lugar la Cuarta Internacional “auspicia un sistema de reivindicaciones transitorias [esto es, de transición al socialismo] cuyo sentido es el de dirigirse, cada vez más abierta y resueltamente contra el régimen burgués.
c. Las luchas de los explotados, situación prerrevolucionaria
PT: “En todos los países el proletariado está sobrecogido por una profunda inquietud. Grandes masas de millones de hombres vienen incesantemente al movimiento revolucionario pero siempre tropiezan en este camino con el aparato burocrático-conservador de su propia dirección”. La situación es revolucionaria y no se transforma en revolucionaria por la política de las direcciones de la clase obrera (cita más abajo).
Incluso en Italia y Alemania, a pesar de las derrotas, subsisten los impulsos revolucionarios: “Centenares de miles de obreros abnegados continúan [en Italia y Alemania], a pesar de todo, un trabajo prudente de topos revolucionarios. (…) La preparación molecular de la revolución está en marcha bajo la pesada loza del régimen totalitario”. Cuando el movimiento, “tome algún carácter de masa, las consignas democráticas se entrelazarán con las consignas de transición… los soviets cubrirán Alemania antes de que se haya........
