José Iglesias Fernández: «La brújula matriz se mira, y fortalece, en La Comuna de París (1871)» |
José Iglesias Fernández nació el 27 de diciembre de 1931; está a punto de cumplir 94 años, pero siempre ha sido un pensador “juvenil”, avanzándose a las modas, dejando atrás sin problemas paradigmas hasta entonces atesorados, esa manía que tiene la izquierda de abrazarse a lianas que han servido para avanzar, pero que de tanto manosearlas se acabaron esclerotizando.
Pero en este momento se toma un respiro y ha decidido volver la mirada atrás y rescatar diez contribuciones inéditas, que tienen en común el contener los esbozos de cada una de las ideas que posteriormente desarrolló y profundizó, y cómo fue, como acabamos de indicar, haciéndolas evolucionar, naciendo una incluso de la crítica a la otra, pese a haber sido uno de los primeros en haberlas formulado originariamente, al menos en el ámbito hispano.
En ellos, como en toda su obra y su activismo, también está muy presente la vocación didáctica de compartir el conocimiento para hacerlo progresar mediante la participación dialéctica, acción que proviene de la soledad de aquel niño que tuvo que dejar los estudios con nueve años para aportar sustento a su familia, acarreando grandes sierras de una aldea a otra en la Galicia rural postfranquista, y que, con la solidaridad sindical internacional y el eterno apoyo vital de su compañera, la economista crítica Miren Etxezarreta (89 años), pudo erigirse hasta los bruñidos colegios de Oxford para tratar de abrir las puertas del saber y la lucha, del hilo rojo, mediante la docencia obrera y de base.
En el camino pues muchos hitos, especialmente en los últimos 30 años, desde la Renta Básica al Municipalismo, compartidos en este espacio crítico tan querido, “su” Kaos en la Red, y qué lugar mejor para mostrar, con vuestra inestimable colaboración, los cimientos de algunas de sus principales ideas. Esperamos que las disfrutéis y, sobre todo, que sirvan para el avance del común.
José Iglesias Etxezarreta en nombre de José Iglesias Fernández.
Diciembre de 2025, Barcelona.
Cuidado con quienes hacen ondear por toda Europa la bandera de la libertad, y cuidado con la más pacífica hija de Galia que duerme hoy en la profunda resignación de los campos. Cuidado con las mujeres cuando se sienten asqueadas de todo lo que las rodea y se sublevan contra el viejo mundo. Ese día nacerá el mundo nuevo. 1
Introducción
Citaremos algunos de los más importantes autores que ven en la Comuna de París 1871 la experiencia más genuina de una revolución llevada a cabo por el proletariado de su época. Cada autor ve y resalta unos méritos o unas carencias, pero todos coinciden en que es el evento más destacado en la lucha de clases entre el capital y el trabajo, en el cual, por un tiempo, el proletariado muestra lo que realmente supone una trasformación anticapitalista de las sociedades actuales mundiales. La casi totalidad de las medidas tomadas o implantadas por la Comuna durante su brevedad se corresponden a las orientaciones que se destacan con la brújula matriz diseñada para fortalecer la implantación de las sociedades comunales anticapitalistas desde un proceso municipalista. “La variedad de interpretaciones a que ha sido sometida la Comuna y la variedad de intereses que la han interpretado a su favor, demuestran que era una forma política perfectamente flexible, a diferencia de las formas anteriores de gobierno que habían sido todas fundamentalmente represivas. 2 He aquí su verdadero secreto: la Comuna era, esencialmente, un gobierno de la clase obrera, fruto de la lucha de la clase productora contra la clase apropiadora, la forma política al fin descubierta que permitía realizar la emancipación económica del trabajo. Sin esta última condición, el régimen comunal habría sido una imposibilidad y una impostura. La dominación política de los productores es incompatible con la perpetuación de su esclavitud social. Por tanto, la Comuna había de servir de palanca para extirpar los cimientos económicos sobre los que descansa la existencia de las clases y, por consiguiente, la dominación de clase. Emancipado el trabajo, cada hombre se convierte en trabajador, y el trabajo productivo deja de ser el atributo de una clase (p.77)”.3 Otro destacado autor, William Morris, también sale en defensa de este memorable evento en la lucha de clases: “La Comuna de París es tan solo un eslabón en la lucha de los oprimidos contra los opresores que se despliega a lo largo de toda la historia; y sin todas esas derrotas de los tiempos pasados hoy no tendríamos esperanzas en la victoria final. Tampoco estamos todavía suficientemente alejados en el tiempo de los acontecimientos como para juzgar en qué medida fue posible evitar el conflicto abierto en aquel momento, o para considerar la pregunta sobre lo que hubiese sucedido con la causa revolucionaria si París se hubiese rendido mansamente ante la perfidia de Thiers y sus aliados […] Es verdad que fracasaron en la conquista inmediata de la libertad material, pero avivaron y fortalecieron la idea de la libertad con sus valerosas acciones e hicieron posibles las esperanzas que tenemos hoy en día; y aunque hoy en día alguien dude de que estaban luchando por la emancipación de los trabajadores y de las trabajadoras, a sus enemigos de aquel tiempo no les cabía ninguna duda”.4
Como veremos más adelante, los componentes de la Brújula Matriz, o características, aparecen incesantemente en los hechos ocurridos, en las medidas adoptadas y en el espíritu revolucionario de los miembros de la Comuna de Paris.
El origen y las características de la Brújula Matriz, 2000
Unos 125 años después de La Comuna de Paris se fragua la necesidad de diseñar un instrumento capaz de contener en sí mismo la acción y la orientación, como proceso y alternativa, de un modelo de sociedad alternativo al capitalismo. La Brújula Matriz, simple y ampliada, puede ser ese instrumento que nace de la combinación de dos grupos de objetivos:5 1) Conocer y organizar el diseño de una respuesta a las características estructurales del capitalismo; y 2) como consecuencia de la lectura horizontal que hallamos en los autores de las 18 utopías descritas y evaluadas en ¿Hay alternativas al capitalismo? La Renta Básica de las iguales: 6 Platón, Thomas More, Tommaso Campanella, Francis Bacon, James Harrighton, François Fenelon, Étienne-Gabriel Morelly, François Nöel Babeuf, Étienne Cabet, Nathaniel Hawthorne, Samuel Butler, Edward Bellamy, William Morris, H.G. Wells, Robert Owen, Claude-Henri Saint-Simon, F.M. Charles Fourier y F. Engels.
En ambos grupos, uno y otro, se coincide en rechazar la propiedad privada; proponer el acceso libre, horizontal y abierto, a las decisiones, los medios y formas de sobrevivencia humana; la solidaridad colectiva como base de la igualdad entre todos los miembros de las sociedades; los modelos comunales como forma de organización social y política. En síntesis, esto supone rechazar la producción para el mercado y el acceso a las mercancías vía el dinero; así mismo, rehusar las formas de gobierno representativo (estatal y no colegiado).
Antecedentes de la Brújula Matriz. La experiencia de preguntarme por qué la RB era/es un instrumento y no una alternativa al sistema capitalista, y ante la necesidad de evaluar y clasificar cada una de las múltiples propuestas que corren actualmente por la arena política, entonces, el resultado de todo este tiempo de reflexión fue el nacimiento del instrumento que llamé brújula/matriz, una taxonomía que ayudase a valorar qué es qué, y quién es quién, en todo este laberinto de programas, proyectos, propuestas, políticas o medidas, que vienen acompañadas del adjetivo alternativas al sistema, cuando muchas de ellas no pasan de ser políticas o medidas de caridad, de asistencia, etc.
Es decir, la brújula/matriz apareció como “un criterio que nos oriente en los juicios de valor” y se transformó inmediatamente en “crítica: un criterio como unidad de medida”, después ya especificamos que “la brújula verifica y orienta la dirección correcta que debe seguir el proceso; y que la matriz establece dónde procrear la sociedad no capitalista”, y así sucesivamente, según el tema y el momento. Destacamos cinco textos indispensables en los que fue tomando vida y aplicación el concepto: 1) Hay alternativas al capitalismo. La renta Básica de las iguales. Baladre/Zambra, 2006; 2) Sobre el decrecimiento y otras rendiciones: interpretación crítica sobre el decrecimiento y el consumo responsable. Baladre/Zambra, 2011; 3) De la renta básica a la riqueza comunal. Baladre/Zambra, 2011; 4) El final está cerca, pero el comienzo también. Desde el marxismo, reflexiones para la recuperación de ecologismo. Baladre/Para escudriñador@s, 2014. 5) Repensando las formas de explotación/Qué hay de transformador en algunas propuestas sociales. Baladre/Para escudriñador@s, 2017.7
Es recomendable y conveniente explicar la Brújula Matriz en relación a la combinación de un territorio y una administración política. En este caso, yo defiendo que sea el municipalismo comunalista. Para ello, ver la exposición realizada en Zaragoza sobre el potencial transformador del municipalismo comunalista.8
La Comuna de Paris 1871
Según la narración que hace en la Introducción, 9 Federico Engels elabora una amplísima lista de medidas, desde “el 26 de marzo cuando fue elegida la Comuna de París, y proclamada dos días más tarde, el 28 del mismo mes. El Comité Central de la Guardia Nacional, que hasta entonces había ejercido el gobierno, dimitió en favor de la Comuna, después de haber decretado la abolición de la escandalosa «policía de moralidad» de París. El 30, la Comuna abolió la conscripción y el ejército permanente y declaró única fuerza armada a la Guardia Nacional, en la que debían enrolarse todos los ciudadanos capaces de empuñar las armas. Condonó los pagos de alquiler de viviendas desde octubre de 1870 hasta abril de 1871, abonando a futuros pagos de alquileres las cantidades ya pagadas, y suspendió la venta de objetos empeñados en el Monte de Piedad de la ciudad. El mismo día 30 fueron confirmados en sus cargos los extranjeros elegidos para la Comuna, pues «la bandera de la Comuna es la bandera de la República mundial»[12]. El 1ƒ de abril se acordó que el sueldo máximo que podría percibir un funcionario de la Comuna, y por tanto los mismos miembros de ésta, no excedería de 6.000 francos (4.800 marcos). Al día siguiente, la Comuna decretó la separación de la Iglesia y el Estado y la supresión de todas las asignaciones estatales para fines religiosos, así como la transformación de todos los bienes de la Iglesia en propiedad nacional; como consecuencia de esto, el 8 de abril se ordenó que se eliminasen de las escuelas todos los símbolos religiosos, imágenes, dogmas, oraciones, en una palabra, «todo lo que pertenece a la órbita de la conciencia individual», orden que fue aplicándose gradualmente[13]. El día 5, en vista........