Las reivindicaciones de David Pastor Vico |
«Como la filosofía no sirve para nada, aún no ha caducado; pero no debería apelar a esto si no quiere repetir ciegamente su culpa, que consiste en haberse establecido a sí misma«». Theodor W. Adorno
«O bien si se debe filosofar, o bien si no se debe filosofar, hay que filosofar, y de todas las maneras hay que filosofar»
Aristóteles, Protréptico
Vaya por delante, y no me duelen prendas en decirlo, que he caído en este libro de David Pastor Rico, nacido en Bélgica en 1976, «Filosofía para desconfiados. Una reivindicación del nosotros», casi por equivocación, y conste que no voy a echar la culpa ni al autor ni a la editorial que ha publicado su libro, Ariel, sino que al ver destacado en el título la palabra filosofía he entrado al trapo, disciplina (? )a la que me he dedicado por obligación, más de veinte años como profesor, y por devoción que todavía continúa. Vamos dicho en román paladino, me he montado una película, al pensar que se trataba de acercar la filosofía a quienes mostraban desconfianza con respecto a ella; así pensaba encontrarme con un acercamiento a la filosofía, otro más, a la que de un tiempo a esta parte han proliferado, al menos coincidiendo con la obra de Jostein Gaarden, El mundo de Sofía, y digo coincidiendo que no provocado por, y a la floración de bistrot-philo, al menos de Pirineos parriba; no está de más que muchas de las obras que señalo acaban presentando el panteón de pensadores ilustres. Esta moda, se ha dado en la misma medida, inversa, en que tal asignatura ha perdido presencia en los programas de enseñanza. Diré más ese tipo de obras confirman, me aventuro a decirlo, que la filosofía parece destinada a ser ese saber en busca de su objeto, y baste con mirar, sin pasar lista la cantidad de obras con el título de Qué es filosofía o similares: ahí están Adorno, Ortega y Gasset, Bertrand Russell, Martin Heidegger, Maurice Merleau-Ponty, Karl Jaspers, Jean-François Lyotard, Alain Badiou, Jean-Pierre Faye, Javier Sádaba, Jacques Derrida o, por no alargarme, Gilles Deleuze et Félix Guattari. Tales problemas de definición no solamente son debidos al centro de gravedad que se ponga como eje en el enfoque de las ramas del árbol filosófico (metafísica filosofía de la naturaleza, ontología, gnoseología, epistemología o teoría del conocimiento, ética, política, estética), divididas en filosofía teórica y práctica, o la distinción entre filosofía académica y mundana, etc., sino que se ha de añadir la diseminación poliédrica de filosofías particulares de diferentes esferas del saber: ciencia, lenguaje, música, etc., etc., etc..Así las cosas, podría aplicarse a la filosofía aquello que afirmaba el Estagirita con respecto al ser, se dice de múltiples maneras, dejando en pura filfa la vaga definición etimológica o las búsqueda de la felicidad, como eje de las escuelas del helenismo. Pero no me olvido, aunque pueda parecerlo, que he venido a hablar del libro de David Pastor Rico.
La obra se divide en tres partes: Confianza y responsabilidad, que consta de 18 entradas; Valores y educación, que agrupa veintiuna, y Del clan a las redes virtuales, que contiene quince flashes. A estas han de sumarse: Antes de acabar, el Epílogo y algunos........