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Grandes cambios mundiales que crepitan

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11.07.2026

Es necesario observar a profundidad el curso histórico mundial. Es de enorme valor tener en cuenta la aplicación del materialismo dialectico a la historia humana que es el Materialismo Histórico. Y cuando se habla del materialismo dialectico se habla de las contradicciones como lo central de todo lo que existe en el universo en la que se incluye la vida y la sociedad humana.

Solo a través del materialismo histórico es posible observar la compaginación de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de producción que ocurren en las estructuras internas de la sociedad humana y, más aún, cuando aquella deviene en una fuerte pugna por la quiebra de la debida correspondencia entre ellas. Esto es lo esencial en el desarrollo de las sociedades que no pueden ser explicados por las corrientes retrogradas y clericales con sus diversas variantes, incluso por las corrientes oportunistas que se disfrazan de marxismo.

Hablando de la actualidad mundial, las fuerzas productivas han tenido enormes desarrollos. En el curso de una gran agitación en la estructura económica del sistema capitalista han acumulado grandes progresos y enormes adelantos. Se entiende que en sus entrañas llevan el progreso humano que se materializa en un desarrollo constante a través de la acción de la fuerza de trabajo. Es tal la intensidad del enorme desarrollo de las fuerzas productivas que su debida correspondencia con las relaciones sociales de producción, garantía de la estabilidad de las sociedades, está camino al colapso.

Naturalmente, semejante proceso tuvo sus resultados en la esfera internacional: lo principal, Estados Unidos ha sido desplazado de la hegemonía mundial. China ha emergido como la mayor potencia económica capitalista. La RPDC se ha convertido en la cuarta potencia militar del mundo.

Pero, aquí no se detiene la marcha histórica. Ha seguido su curso, batiéndose y compaginándose: la histórica agitación en la estructura económica del sistema capitalista, la persistente fase depresiva iniciada en 1973 y la paridad estratégica desde los años cincuenta del siglo pasado (siglo XX). Y desde sus interioridades empieza a relucir sus conclusiones más importantes que marcan el verdadero carácter del nuevo tramo de la segunda y última fase al que empieza a abalanzarse el sistema capitalista en esta coyuntura.

En esto, la conclusión más importante es la que refiere al mayor choque dialéctico de la actualidad mundial: son dos fuerzas en grave conflicto: primero, la fuerza de los grandes avances y cambios que ha venido ocurriendo en el mundo al empuje de la histórica agitación en la estructura económica del sistema capitalista, cuyos resultados son percibidos principalmente en los grandes adelantos que están balanceándose últimamente en la estructura económica de China y en el gran desarrollo armamentístico (armamento nuclear y misiles hipersónicos) en la gran RPDC e Irán, que han influido en el reciente aplastamiento estratégico militar de Estados Unidos, sobre todo, en Oriente Medio. Y, segundo, la fuerza del interés imperialista más repugnante de las principales burguesías de la actualidad mundial (China y Estados Unidos) desarrollada al influjo del juego maquiavélico de sus estrategias (juego de poderes y colusiones), de la agresividad y el gran aguante, respectivamente. La burguesía estadounidense por contener aquellos enormes saltos y avances económicos que lo han postrado económica y geopolíticamente. Y la burguesía china desgañitándose por la continuidad del sistema capitalista a partir del evolucionismo económico, un posicionamiento absolutamente contrario al grito comunista de los valientes combatientes bajo mando del presidente Mao que iniciaron la lucha armada en 1927 en Hunan y Jiangxi “El levantamiento de la cosecha de Otoño” y con enorme valor de las montañas de Jinggangshan donde nació el Ejército Popular de Liberación de China.

Este es el mayor choque dialéctico de la actualidad mundial. Esto, por supuesto, obligará a revisar, si acaso no logra colapsarlos, los posicionamientos de las actuales epistemologías que con sus distintas variantes han tratado de explicar estos cambios, entre ellas, el tecno feudalismo, la ecléctica y filo fascista teoría civilizacional.

En el fondo son epistemologías negacionistas de la ciencia, sobre todo, de los aportes de Marx y, en general, de las principales tesis marxistas, sobre todo, la ley del valor, además, la lucha de clases, la teoría de las crisis, etc.

Tratemos de desmenuzar esto:

I.- La histórica agitación en la estructura económica

Iniciar cualquier análisis sobre la nueva realidad mundial implica observar en primer lugar la histórica agitación en la estructura económica del sistema capitalista. Sin esta observancia cualquier análisis termina sin su base científica.

Como sabemos esto discurre al empuje del fuerte desarrollo de las fuerzas productivas, los que tienen que ver con los medios de producción (a su vez este con el objeto de trabajo y los instrumentos de producción) y la fuerza de trabajo, que se mantiene en constante avance y al margen de la voluntad del hombre.

Para entender lo anterior es bueno tomar nota de las desesperaciones de las burguesías por obtener mayores cuotas de ganancia, proceso en el cual incrementaban inevitablemente los capitales constantes (búsqueda de nuevos instrumentos de producción) en detrimento de sus inversiones en la fuerza de trabajo que era la que verdaderamente generaba sus ganancias a través de la plusvalía que se apropiaban, incluso, estrujándolo al máximo (intensa explotación) alcanzaban la plusvalía relativa.

Pero, esto ha discurrido en el marco de un fuerte agolpamiento de las leyes capitalistas empujado por el fuerte desarrollo de las fuerzas productivas, entre ellas, la ley de la plusvalía, de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, de los monopolios, de la obligada correspondencia de las relaciones sociales de producción con el carácter de las fuerzas productivas, etc. Era una autentica rebelión de las fuerzas productivas que estaba enardecida contra las anticuadas relaciones sociales de producción que seguían imponiendo las viejas burguesías a fin de prolongar su existencia.

¿El resultado? Las fuerzas productivas han logrado grandes avances. Hoy sus trascendencias son enormes, sobre todo, con el máximo alzamiento del desarrollo capitalista con una intensa manipulación de las tecnologías (inteligencia........

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