La verdadera línea roja de Israel no es la violencia, sino el hecho de filmarla

Las reacciones en Israel ante el provocativo video de Itamar Ben-Gvir

Igual que en el caso de Sde Teiman, con los relatos que describían el abuso atroz contra un detenido palestino, la conmoción del público [israelí] no fue resultado del asco moral ante la violación de los derechos humanos, sino del hecho de que los vídeos hubieran llegado a los medios extranjeros.

La tormenta internacional provocada por los vídeos publicados por el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, en los que humilla con regocijo a activistas de la flotilla de Gaza, sacó a la luz una triste verdad sobre el discurso israelí, tanto oficial como mediático: no ve ningún problema en los actos en sí, solo en la cámara que los grabó.

El primer ministro, el ministro de Asuntos Exteriores y otros políticos se apresuraron a desvincularse de la “documentación”, no porque les horrorizara la humillación, el mensaje o su exhibición orgullosa, sino porque los vídeos dañaban la imagen de Israel. Una vez más se habló de un «error de relaciones públicas», como si el problema fueran las explicaciones y no la........

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