Haití: el pecado de la negritud libre |
Fue el primer país independiente de América sin esclavos. El primer país libre. Ni Estados Unidos ni Inglaterra. La Francia que la colonizó y toda su banda no le perdonaron jamás la insolencia. En el EEUU que le hace la guerra a Irán la FIFA le prohíbe a Haití llevar una camiseta con una imagen de su independencia. Hace 300 años que se la hacen pagar.
(APe).- Apenas un gol pudo hacerle Escocia a la frágil Haití, la que regresó a la vidriera mundialista después de 52 años. Y le tocó justo este mundial, el más mercantilizado, el más arbitrario, el más manoseado por los caprichos de los poderosos. El que está organizado por el país al que no le interesa en lo más mínimo el más bello de los deportes. Pero se lo apropia para terminar de inocularle el peor de los venenos: arrancarle la mínima inocencia que le quedaba, la de los más castigados del mundo, la de los potreros, la que juega descalza en los confines globales, la de las negritudes, la de los que llegan llovidos de misiles pero llegan igual, como para que su presencia sea parte de la guerra perdida por el monigote de pelo naranja.
Y ahí está Haití. Llegó Haití al centro luminoso del poder, a pesar de todo. Del terremoto de 2010, de los 300.000 muertos, de los 680 mil niños desplazados, huérfanos o separados de sus familias por la violencia extrema y la inestabilidad que ya es dramáticamente estable desde hace décadas. De las centenares de miles de adopciones internacionales que se llevaron a la infancia haitiana a primeros mundos absolutamente extraños.
Por eso la selección de........