Las víctimas culpables |
Los depredadores de almas con sede en los predios imperiales tienen secuestradas las leyes y, peor aún, a la lógica. Mostrar como culpables de sus desgracias y miserias a quienes las padecen carece por completo de sustento jurídico y lógico. Sus «razonamientos» acusan vitriólicamente a un pueblo que lucha por superar un bloqueo que lo priva de todo. El bombardeo mediático, con sus matrices de opinión, le concede a quien bloquea el absurdo derecho de acusar a los bloqueados por las carencias que ese bloqueo provoca. Para colmo, sustentan su política de asfixia en la proclamación de que estos son una amenaza para su seguridad.
Todo un pueblo en el mismo saco: los que viven dentro de sus fronteras y los que no. Los de adentro, además de culpables, somos víctimas. A muchos de los de fuera se les agradece la solidaridad; de otros nos duele e indigna ver su entreguismo deshumanizado. Resulta inconcebible que alguien, acomodado en la precaria seguridad que ofrece la lejanía y un discreto estándar de vida primermundista, pida el bombardeo y la destrucción de los sitios donde nació, donde residen muchos de sus familiares y amigos; donde se gestaron sus recuerdos y vivencias. La siembra del odio es fértil cuando la fertiliza el fantasma de la deportación.
Las evidencias ya no funcionan. Negar que existe contra Cuba un bloqueo desde 1962, recrudecido por las constantes órdenes ejecutivas que sancionan a........