Algo pasará
A quienes se niegan a ver que el mundo ya no responde a la «verdad verdadera», sino a la que se construye desde el poder arrollador de unos medios que dejan ver muy claramente su parcialidad en la defensa de los intereses del gran capital, deberían recetarles agua de vicaria para los ojos y frituras de sesos de cerdo para incentivar la lucidez.
Son apenas dos de los remedios que ponían en práctica las abuelas de antaño cuando un pequeño daba síntomas de ceguera y pocas luces en el entendimiento.
Amigos que quiero y con los cuales alguna vez colaboré en proyectos culturales, me dejan pasmado cuando se cierran sobre opiniones vertidas en medios que ellos consideran serios, aun cuando las más elementales observaciones de su vocabulario reflejan la manipulación y el sutil descrédito a priori con que enfocan el ideario de izquierda que representamos.
El uso de términos como «régimen» o «dictador» para nuestros procesos de soberanía y quienes los conducen, apela con achacosa sutileza peyorativa, al rechazo de la información centrada en el lenguaje libertario y patriótico que se genera en nuestros pueblos oprimidos.
Poco importa que esos «regímenes» y esos «dictadores» hayan obtenido la condición de gobernantes por vías........
