We use cookies to provide some features and experiences in QOSHE

More information  .  Close
Aa Aa Aa
- A +

Una fábula de Esopo

3 6 0
28.04.2019

Cuando estudié latín en la Universidad tuve que memorizar algunas fábulas de Fedro, traductor a la lengua de los romanos de las originales griegas de la autoría de Esopo. De aquel ejercicio académico han quedado en el recuerdo algunos pasajes fragmentarios. En la introducción al texto, el traductor siente la necesidad de justificar, ante el utilitarismo característico de sus contemporáneos, la aparición de elementos fantásticos, tales como el hablar de árboles y animales.

Alega que se trata de un juego ficticio con el propósito de inspirar risas y ofrecer consejos para conducir una existencia prudente. Así, de uno a otro, fábulas y apólogos, atravesaron el tiempo y las distintas culturas. Llegaron desde el Oriente lejano, pasaron por el Mediterráneo y nutrieron el imaginario europeo.

De ese manojo de historias me viene a la mente con frecuencia el enfrentamiento entre el lobo y el cordero. Según el relato, compulsados por la sed, el lobo y el cordero llegaron a un mismo río. En la parte superior estaba el lobo. Mucho más abajo, se encontraba el cordero. «Me enturbias el agua», reprendió el lobo, a lo que contestó el otro: «No puede ser. La corriente fluye de ti hacia mí». «Hace seis meses hablaste mal de mí», añadió la fiera. «No había nacido entonces», rectificó el cordero. «Sería tu padre», insistió el otro, mientras se abalanzaba sobre su víctima para devorarla.

Nuestro pueblo no tiene espíritu de cordero. Así lo ha demostrado su larga historia rebelde. Para quienes guardamos con celo buena........

© Juventud Rebelde