Los tiros nuevos

Se fue un diciembre duro de acabar y los más jóvenes de Cuba tendríamos que buscar las herramientas de un julio para asaltar con éxito el 2026. Fórmula de moncadistas cabría decir, camino de año nuevo. Nadie se engañe: pese a sus fusiles en desventaja, pese a la sorpresa de la no sorpresa y el revés en la acción, ellos portaban el poderoso arsenal de la edad.

Promediaban 26 años. Juntos eran destruibles… pero inderrotables. Con 17, Pablo Agüero era uno de los más bisoños y pasó la prueba de los tiros: solo cayó, asesinado a sangre fría, cuando del combate quedaba apenas el eco inmenso que, desde Santiago, gritó la gran noticia de Cuba: ¡asaltaron el Moncada!

Fidel, que estaba a 18 días de cumplir sus 27, había involucrado en el plan a unas 158 personas. De ellas, 121 no habían llegado a los 30 años. ¿Qué coraza tendrían esos jóvenes que, cual Ulises de oídos encerados, soslayaban los toques del carnaval más célebre del país para sumergirse en una «música» distinta que en un compás podría llevarles la vida?

Eran los jóvenes del Moncada. Haydée, que tenía 29,........

© Juventud Rebelde