La izquierda que se aburguesó |
Hubo un tiempo en que la palabra izquierda olía a tierra, a sindicato, a olla popular y a lucha.
Hoy, en cambio, a veces huele a perfume caro, a despacho alfombrado, a conferencia con aire acondicionado. Una parte de nuestra izquierda se aburguesó, se acomodó, se volvió formal y funcional.
Ya no habla de revolución ni de transformación; habla de “consensos”, de “gestión eficiente”, de “diálogo con el sistema”. Pero el sistema no dialoga: el sistema digiere, asimila y después escupe. Y eso es lo que está pasando.
Del pueblo a la platea
El Frente........