El Nobel del crimen |
Teórico de la “diplomacia del garrote”, el presidente Theodore Roosevelt consideraba a Latinoamérica un “patio trasero” donde Estados Unidos podía intervenir a su antojo. Ante la menor amenaza a los intereses estadounidenses, enviaba a sus marines a Honduras, República Dominicana o Cuba. En 1903, Washington patrocinó un movimiento secesionista en Panamá, entonces provincia colombiana, para asegurarse el control del futuro canal. Tres años después, con el aura de haber mediado en el conflicto ruso-japonés, Roosevelt recibía el Premio Nobel de la Paz.
Jefe de Estado Mayor del Ejército estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial, el general George Marshall aprobó los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. Tras convertirse en secretario de Estado en 1947, se dedicó a contener la influencia soviética. En Italia, orquestó una de las primeras injerencias de la Guerra Fría: financiación encubierta de la democracia cristiana, difusión de información falsa, movilización de estrellas........