¿La IA mató al productor de cine?

Hay algo que está pasando en la industria audiovisual y que, curiosamente, nadie está diciendo con claridad. No es porque no se vea. Es porque incomoda. Porque toca un lugar que durante años fue bastante estable, casi incuestionable. El del productor.

Durante décadas, producir fue —en gran parte— un ejercicio de orden. Conseguir el dinero, armar el equipo, hacer que un rodaje suceda sin que se incendie todo a mitad de camino. Resolver. Anticipar. Coordinar. Y sí, había algo de épica en eso: sacar adelante proyectos que parecían imposibles. Pero también había una zona cómoda, una especie de manual tácito que definía el rol. Sabías qué hacía un productor. Sabías dónde empezaba y dónde

Ese mapa se empezó a romper

No de golpe. No con un anuncio dramático. Se fue desarmando en silencio, mientras aparecían herramientas que hacen, en minutos, cosas que antes llevaban semanas. Presupuestos que se ajustan solos. Previsualizaciones que ya no requieren un equipo entero. Planificaciones que se recalculan en tiempo real. Y no, no es humo. Lo vienen marcando informes de consultoras como McKinsey y Deloitte:........

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