25 d’Abril: la «desfeta» continúa |
Sesión de control de Les Corts. / Germán Caballero / LEV
Hay procesos que no estallan de manera abrupta. Son como la carcoma. Como la gota malaya que va acostumbrando al oído sin alarmarlo como debiera. Lentamente. Sin alertar con estruendos. La Comunitat Valenciana vive hoy uno de esos procesos: una pérdida progresiva del sentido de la institucionalidad que daña directamente a la calidad de su autogobierno y a la normalidad democrática. Y ya asoma la punta de una estalactita: la pérdida de la institucionalidad.
Se han acumulado señales muy preocupantes. Algunas pueden parecer menores de forma aislada, pero juntas dibujan un patrón inquietante. El próximo sábado es 25 d’Abril, memoria de la desfeta de Almansa en 1707 y de la pérdida de los Furs, de las Corts, de nuestro autogobierno y del carácter oficial del valenciano y su cultura.
Es cierto: somos un pueblo abonado a conmemorar derrotas. Pero el 25 d’Abril no es una efeméride nostálgica para cantar emocionados Al Tall y luego echarse a llorar. Es un recordatorio, un acicate, de lo que somos como pueblo y de lo que costó recuperar nuestras instituciones, ya con un carácter democrático, en la Transición. Nuestras instituciones no vinieron solas. Las conseguimos porque las reclamamos. Porque las luchamos allá donde tocaba: en la calle y en los parlamentos.
Será 25 d’Abril, pero ni las Corts ni la Generalitat quieren conmemorar una de las referencias que nos conectan con el espíritu que permitió recobrar el autogobierno. Tampoco el 9 d’Octubre último se celebró. Por amenaza de lluvias, se dijo. Ya... Primero se postergó. Finalmente, se optó por olvidar su celebración: la unión de un pueblo –de todo un pueblo– en su gran día. Previamente, los actuales gobernantes decidieron dejar de conmemorar el Día de la Constitución en........