El mestizaje: entre la historia y la política |
Sheinbaum defiende la democracia y las libertades de México ante las críticas de Ayuso / Isaac Esquivel / EFE
El viaje de Isabel Díaz Ayuso a México ha reactivado un debate tan recurrente como incómodo. Lo reconozco como una discusión que no me resulta ajena, pues llevo años manteniéndola, una y otra vez, con colegas españoles e hispanoamericanos. En esas conversaciones, a menudo intensas, siempre acaba apareciendo el uso del mestizaje como explicación amable del pasado colonial español. No es una discusión nueva, pero reaparece cada vez que la historia se convierte en argumento político.
Conviene empezar por lo básico. El mestizaje existió, fue un fenómeno histórico real y decisivo en la formación de las sociedades americanas. Negarlo carecería de sentido. El problema comienza cuando esa realidad compleja se convierte en un relato simplificado, útil para el presente pero profundamente distorsionador del pasado.
En sus intervenciones durante el viaje, Ayuso ha reivindicado el mestizaje como un rasgo distintivo y positivo de la presencia española en América. Insiste así en una visión de integración frente a otros modelos coloniales. En esa misma línea se sitúan sus referencias al legado compartido y sus declaraciones polémicas sobre el “malinchismo”. Para ella, el mestizaje es la prueba de una historia de encuentro más que de conflicto. Es una idea eficaz, que........