Yo acuso |
Una niña sentada en el muro de un paseo marítimo. / INFORMACIÓN
Hoy caminaba por la playa, bajo el inusualmente abrasador calor de un abril que ya anuncia verano, tan propio de los domingos alicantinos. De pronto, mi mirada se detuvo en una niña sentada sola sobre el murito al lado de la playa. Casi sin quererlo, mi mente evocó la imagen de Sandra Peña, la adolescente sevillana que el pasado mes de octubre decidió quitarse la vida tras sufrir acoso escolar, un suceso que sacudió la conciencia de todo un país.
¿Cómo es posible que una niña —aparentemente feliz, rodeada de comodidades, con aficiones como el fútbol— llegue a tomar una decisión tan irreversible de un día para otro?
A menudo me pregunto qué tipo de sociedad estamos construyendo para que una menor decida dejar de vivir, atrapada por las presiones emocionales y sociales de un entorno que ha idealizado hasta el........