La pena máxima de la pausa de hidratación |
Los jugadores y el cuerpo técnico del Elche, durante una pausa de hidratación. / Áxel Álvarez
Puedo imaginar a un oficinista dejando caer el bolígrafo y sacudiéndose las perneras del pantalón para decir: “Bueno, ¡pausa de hidratación!”. Y, a renglón seguido... al bar a por una cañita bien fresca.
¿Por qué no va a llamarla así él, si la FIFA usa esa fórmula para designar esos seis minutos (tres por parte) en los que embutir publicidad de la cara? Esta organización sin ánimo de lucro, que lleva la libertad y el balón a todo el planeta, ha logrado con maniobras como esta subir un 73 % de ingresos respecto al anterior ciclo mundialista. Lo ha hecho aumentado el número de selecciones, pero también alterando por la vía del cinismo las normas de un deporte con casi dos siglos de historia (cuyas normas, por cierto, se estandarizaron en 1863 durante muchas pausas de hidratación, ya que se escrituraron en un pub........