Superhéroes y los perdedores habituales

Superhéroes y los perdedores habituales / Lucía Feijoo Viera / PI STUDIO

La clasificación mundial de multimillonarios exhibe sus alas y parte de la ciudadanía lanza su admiración ante esa obscena realidad. La acumulación de riqueza determina que el sistema establecido funciona con plena desigualdad global. El éxito de algunos se cimenta sobre la flojedad ajena. Unos pocos controlan billones de dólares a la vez que los Estados se debilitan. Los servicios públicos, el clima y otras cuestiones quedan en la cuneta. Y los superhéroes del capitalismo puro y duro campean libremente. La libertad que pregonan es patrimonio de ellos. Los demás ven la jugada y a más de uno le gustaría estar en idénticas condiciones. Agachan las orejas y ovacionan con fervor.

La audacia y la innovación no empujan imparablemente hacia la cima. Los sistemas tributarios injustos, los monopolios o la explotación laboral conforman el caldo de cultivo perfecto que enriquece a unos y empobrece a muchos. Unas reglas del juego hechas a imagen y semejanza de un poder antidemocrático. Si la riqueza extrema no se redistribuye bien se normalizan los abusos y la austeridad se dirige solo a una mayoría de ciudadanos. Ese es el objetivo de cualquier crisis para los más conservadores.

Las respuestas de los gobiernos varían en función de sus inclinaciones políticas. Pero........

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