Año nuevo, violencia nueva

Bombardeos con helicópteros estadounidenses en la capital de Venezuela, Caracas. / Reuters

Pues sí. Y todos tan contentos. Después de la tregua navideña vuelve la tempestad y llega alguna otra. Incluso. Los despropósitos ganan a los buenos propósitos y así estamos. La gente del mundo acaba de brindar por la salud, la paz y la armonía. Vean los pésimos resultados. Caen las muecas alegres y las lágrimas invaden el paisaje por diversas razones. En España, pese a la lluvia, los Reyes Magos pudieron entregar juguetes, tomar un poco de roscón, con alguna sorpresa, y echar tragos de anís.

Unilateralmente, Trump ha dado la suya al dar rienda suelta a una de sus obsesiones. Bombardear Venezuela, abrumada por las sanciones mundiales, y capturar a Maduro, quien, sin ser un santo, parece un ángel comparado con el fanático inquilino de la Casa Blanca. La juerga empezó con los ilegítimos bombardeos contra supuestas narcolanchas y sus ocupantes en aguas internacionales. A renglón seguido, empezaron las insinuaciones respecto a lanzar algún ataque bélico contra territorio venezolano. Ha habido interceptación de barcos que exportan crudo. Y la declaración de fuerza y los meses de amenazas, con envío inicial de buques y soldados, se han hecho realidad. A atacar con nocturnidad y alevosía se le llama ahora «hacer valer la ley».

La agresión imperialista........

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