Erasmus
Un grupo de estudiantes muestra la bandera de Europa en un encuentro de Erasmus / Europa Press
Ya va a hacer más de veinte años que me fui de Erasmus a Francia, concretamente a Metz. Fui de las primeras personas con discapacidad en lanzarse a esta aventura. Hubo otras, sin duda, aún más valientes que lo hicieron años antes. Con mi discapacidad, no era tarea fácil.
Encontré a la compañera ideal: Rosario, que a día de hoy sigue siendo una de mis mejores amigas, una hermana de la vida. Por suerte, el tiempo no ha podido separarnos, como tampoco ha podido romper el conjunto de amistades que construí allí. Ni la distancia —pues cada uno estamos en una parte del mundo— ni la cotidianidad han logrado debilitar ese lazo tan fuerte que convierte a los amigos en la........
